Al escuchar la violencia machista nuestros cuerpos están atravesados por una especie de temblor (dardara). Y no es para menos: en los últimos años, en nuestros pueblos, los casos de violencia machista no han cesado y siguen siendo la expresión más violenta de la opresión heteropatriarcal. Nos han educado a las mujeres*, en el miedo constante a lo que nos va a pasar, y el terror se nos ha impuesto muchas veces. Por el contrario, el pánico no ha sido paralizante y hemos seguido trabajando para combatir la violencia, poniendo cada vez más un cerco a las múltiples agresiones machistas.
En esa dirección, queremos generar un nuevo temblor que extienda las ondas para combatir las violencias machistas en nuestros pueblos, temblando. Desde Emagin queremos agitar y dar un nuevo paso para seguir tejiendo pueblos libres de violencia machista. Para ello hemos elaborado una propuesta basada en la formación y la responsabilización colectiva.
Desde Emagin hemos elaborado una propuesta para trabajar el abordaje integral de las violencias machistas en fiestas. Para ello, además de lo que hacen los ayuntamientos, hemos incluido el enfoque comunitario para fomentar la implicación de todos los agentes del pueblo. Sin embargo, la propuesta se centra en la elaboración de un amplio Acuerdo Social para hacer frente a las violencias machistas, con el fin de garantizar una actuación conjunta y alcanzar compromisos en ámbitos muy diversos.
Su objetivo es sensibilizar y aglutinar compromisos a todos los agentes, sujetos y ciudadanos de la localidad. En el punto de partida, se profundizará en la sensibilización y formación para incidir en los espacios y ámbitos estratégicos del municipio y a continuación, definir los compromisos e intervenciones. El camino hacia el reconocimiento del carácter estructural de la violencia y su abordaje se realizará por ámbitos. Se acudirá a los diferentes agentes que conforman la comunidad para dar cabida a agentes activos del municipio y formar un tejido potente para combatir las violencias machistas. El compromiso o convenio colectivo que se logre entre diferentes agentes (ciudadanía, instituciones, asociaciones, tejido económico…) se materializará desde su propia realidad y a través de las acciones que organice.
Por ello, el Acuerdo Social no es una mera declaración de intenciones, sino un convenio colectivo que recoja compromisos reales, medibles y evaluables para seguir construyendo nuestros pueblos sin violencias machistas.
Si quieres conocer la propuesta Dar-dar, aquí tienes el dossier.