Para cambiar el injusto régimen de cuidados, necesariamente tenemos que pensar y actuar juntas. Desde el Ayuntamiento, desde los agentes, desde la comunidad… nos parece imprescindible seguir pensando en qué queremos cambiar, entre cuáles, cómo… Y por eso nos juntamos el pasado fin de semana en Hernani en la Jornada Hacia la Democratización de los Trabajos de Cuidados.

El viernes tuvimos con nosotras a Naia Torrealdai, miembro de Bilgune Feminista: «Las mujeres no podemos autoinmolarnos en nombre del cuidado«. Subrayó la necesidad de un Sistema Público y Comunitario de Cuidados, para sustentarlas colectivamente hay que reestructurar todas las esferas.

Posteriormente Miren Aranguren presentó el diagnóstico y la propuesta de acción del régimen de cuidados de la comarca Beterri Buruntzaldea realizada por Emagin Elkartea: tal y como recoge el diagnóstico presentado, estamos inmersos en una crisis de cuidados, debido a su mercantilización. El reconocimiento social y político de las tareas de cuidados, la distribución más justa de las tareas de cuidados y la dignificación de las condiciones de vida y de trabajo de las personas en cuidados son las prioridades.

Para terminar, tuvimos la oportunidad de analizar en qué hemos avanzado con Onix Cerda (Maitelan), Ibon Arrizabalaga (Arremanitz), Idoia Marinelarena y Alazne Corral (cooperativa Zabalduz):

«Tal y como explican los diferentes agentes que trabajan en la creación de una «Auzozaintza red pública comunitaria», se están diseñando nuevas fórmulas para hacer frente a la vulnerabilidad de las personas mayores de 65 años en situación de soledad no deseada. Para ello, el camino es contar con un pueblo orientado a los buenos tratos y compartir recursos que dignifiquen el reconocimiento y los trabajos del personal dedicado al cuidado, ya que no podremos responder a las necesidades de cuidados que tendremos en el futuro.»

En la jornada del sábado también seguimos conociendo diferentes experiencias. Primero fue el turno del proyecto Radars de Barcelona, que desde 2009 hasta hoy se dedica a reforzar el vínculo entre las personas en situación de soledad y la comunidad. Para ello han formado una amplia red.

En segundo lugar, de la fundación Matia nos informaron del proyecto que están desarrollando en Usurbil junto a otros agentes. En este proyecto se está tratando de mejorar y dignificar el ecosistema de cuidados, tanto ubicando decisiones y necesidades a km 0 como trabajando.

Miembros y aliadas de Trabajadoras No Domesticadas dieron cuenta de la delicada situación de las mujeres que trabajan en el cuidado a domicilio en la CAV. Hablaron de los pasos a dar a medio plazo para dignificar la situación de estas trabajadoras. En este sentido, consideran imprescindible garantizar el derecho a la vivienda, el derecho a la salud y la formación empoderadora aquí y ahora para llevar adelante otros cambios.

Finalmente, le tocó el turno al Colectiu Punt6. Advirtieron de la necesidad de romper la dicotomía entre lo público y lo privado a la hora de diseñar nuestras ciudades y casas y de los cambios físicos que deben darse en nuestro entorno más cercano para desarrollar a nivel comunitario los trabajos que se realizan en el ámbito repoductivo. Nos informaron de proyectos que promueven desde viviendas cooperativas a la implicación de todo un tejido social.

Terminamos las jornadas con el cuerpo lleno de ideas y sensaciones bonitas. En la Plaza Feminista Intercultural de Hernani nos encontramos con muchos de los que estamos recorriendo el camino, y así es difícil no ser optimista en el trabajo de otro sistema de cuidados.
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